CURRÍCULO
El concepto currículo o currículum (término del latín, con acento por estar aceptado en español) en la actualidad ya no se refiere sólo a la estructura formal de los planes y programas de estudio; sino a todo aquello que está en juego tanto en el aula como en la escuela.
De modo general, el currículo responde a las preguntas ¿qué enseñar?, ¿cómo enseñar?, ¿cuándo enseñar? y ¿qué, cómo y cuándo evaluar? El currículo, en el sentido educativo, es el diseño que permite planificar las actividades académicas. Mediante la construcción curricular la institución plasma su concepción de educación. De esta manera, el currículo permite la previsión de las cosas que hemos de hacer para posibilitar la formación de los educandos.
El currículo para organizar la práctica educativa se convierte en currìculum formal. Los maestros y planeadores educativos deben tomar partido en las siguientes disyuntivas:
¿El currículo es lo que se debe enseñar o lo que los alumnos deben aprender, es decir, lo importante son los conceptos que se quieren transmitir o las estrategias y destrezas que se pretende que adquieran?
¿El currículo es lo que se debe enseñar y aprender o lo que realmente se enseña y aprende, es lo ideal o es lo real, es la teoría o es la práctica?
¿El currículo es lo que se debe enseñar y aprender o incluye también el cómo, es decir, las estrategias, métodos y procesos de enseñanza?
¿El currículo es algo especificado, delimitado y acabado o es algo abierto, que se delimita y configura en su forma definitiva en su propio proceso de aplicación?
Cualquier intento de definir el currículo debería optar entre las alternativas anteriormente expuestas: de dónde se esté situado en cada una de ellas dependerá la concepción que se tenga de este escurridizo concepto.
La base científica del currículo
La crisis del conductismo, en todas sus formas, al no responder los requerimientos de la época, el error de desarrollar una concepción microfísica del comportamiento humano, subestimando el pensamiento a la actividad consciente del individuo daba lugar a la formación del paradigma cognitivo.
Otras propuestas que determinan estas crisis son:
Las críticas de la insuficiencia del asociacionismo
La interpretación inadecuada del evolucionismo y
La crisis de la noción de ciencia asumida por los conductistas.
Otros factores que contribuyeron a este hecho son los constantes avances de la ciencia y sobre todo la tecnología que ha ingresado en la era de los ordenadores. Para algunos la teoría de la comunicación, la ciencia de las computadoras, la psicolingüística, etc. habrían conllevado a este desenlace.
La psicología cognitiva es definida por Eisner como el estudio de los procesos mediante los cuales se transforma, red, elabora, recupera y utiliza la información del mundo que el sujeto obtiene en su interpretación de él.
Existen autores que definen el paradigma cognitivo como la actividad mental que se produce a través de representaciones en forma similar al punto de vista computacional; dicho de otro modo, el enfoque del proceso de la información aplicado a la psicología. Esta se basa en dos presupuestos:
los estados mentales son típicamente representacionales
los procesos mentales son típicamente computacionales
Los nuevos aportes que el conductismo desconocía, según Mayer, son:
análisis del sistema de procesamiento de información.
Análisis de procesos cognitivos.
análisis de estructuras cognitivas.
análisis de estrategias.
Creemos que es necesario hacer un deslinde básico entre conductismo, Cognoscitivismo y constructivismo, de cómo consideran al conocimiento:
El conductismo concibe el conocimiento fundamentalmente en una respuesta pasiva y automática a factores o estímulos externos que se encuentran en el ambiente. Su fórmula es E - R (Estímulo – Respuesta).
El Cognoscitivismo considera al conocimiento básicamente como representaciones simbólicas en la mente de los individuos.
El constructivismo cree que el conocimiento no es algo fijo y objetivo, sino algo que se construye y, por consiguiente, es una elaboración individual y cambiante. Con frecuencia, el constructivismo también se considera una teoría cognitiva, puesto que postula la existencia de procesos mentales internos, a diferencia de las corrientes conductistas que no la consideran.
El supuesto fundamental del constructivismo es que los seres humanos construyen, a través de la experiencia, su propio conocimiento y no simplemente reciben la información procesada para comprenderla y usarla de inmediato; es necesario crear modelos mentales que pueden ser cambiados, amplificados, reconstruidos y acomodarlos a nuevas situaciones.
El constructivismo, al igual que el conductismo y el cognotivismo, presenta una gran variedad de formas.
La principal y más general clasificación es la que considera dos tipos de teorías: las teorías con orientación cognitiva o psicológica y las teorías con orientación social, por eso tenemos que referirnos a J. Piaget, D. Ausubel y L. Vygotski, al tratar el currículo. Jean Piaget expresa que el desarrollo está determinado, entre otros factores, por su nivel y desarrollo operatorio.
Al elaborar el plan curricular debemos tener en cuenta el desarrollo de la inteligencia, es decir las etapas como la sensoria motriz, la etapa pre- operacional, la de las operaciones concretas y de las operaciones formales. L. Vygotsk, con su teoría socio-cultural, se refiere a las zonas de desarrollo real, potencial y zona de desarrollo próximo. D. Ausubel, con su teoría cognitiva, con el aprendizaje significativo.
La base filosófica del currículo
Por otra parte la filosofía aplicada al currículo encuentra 3 grandes perspectivas, las cuales son el idealismo, en el cual el mundo exterior se hace una idea del hombre o de un ser superior, el realismo, la cual acepta que existe un mundo exterior y en la cual la interpretación del individuo es independiente y el pragmatismo, donde la realidad es dinámica y cambia permanentemente y donde el sentido último de una idea depende de su aplicación.
Las concepciones son el sistema de conceptos y representaciones sobre el mundo circundante que poseen los hombres, en grupos o clases, acerca de realidad como concepciones filosóficas, políticas, éticas y estéticas. El núcleo básico de toda concepción es la filosofía.
La filosofía comprende las reflexiones e interpretación acerca de las leyes generales del ser y del conocimiento y acerca de las relaciones entre el pensamiento y el ser.
La filosofía estudia los problemas más generales, más profundos y racionales que se refieren a la naturaleza, la sociedad, del ser y del pensamiento, las relaciones entre la materia y el pensamiento, el movimiento y el desarrollo, la materia y el espíritu; es decir los problemas más generales de la concepción del mundo. Según las respuestas que se dan a los problemas fundamentales de la filosofía, la filosofía se divide en dos corrientes:
1. Quienes consideran que la naturaleza y materia es lo primero y que el pensar y el espíritu es una propiedad de la materia, forman la corriente materialista.
2. Quienes consideran que el pensar; el espíritu o la idea existe antes que la naturaleza y la materia, y que éstas han sido creadas por el principio espiritual y dependen de él, pertenecen a la corriente idealista.
La doctrina, como conjunto jerárquico de normas que forman parte de la estructura ideológica de la sociedad que prescribe cómo debe ser la sociedad, la educación y el currículo, se origina en una doble vertiente:
1. En una interpretación valorativa de la realidad social, que permite normar racionalmente el debe ser, y
2. En la ideología de una sociedad, que intenta mantener o alcanzar un modelo social precisamente a través de normas doctrinarias, la Doctrina surge para interpretar y proponer el cómo debe ser.
Propósitos y contenidos del currículo
Los contenidos. Dentro del marco del nuevo enfoque pedagógico son un conjunto de conocimientos científicos, habilidades, destrezas, actitudes y valores que deben aprender los educandos y los maestros deben estimular para incorporarlos en la estructura cognitiva del estudiante. Si bien es cierto que los contenidos son un conjunto de saberes o formas culturales esenciales para el desarrollo y de socialización de los estudiantes, la manera de identificarlos, seleccionarlos y proponerlos en el currículo tradicional ha sido realizada con una visión muy limitada.
La re-conceptualización curricular se ha tenido a bien ampliar esa reducida concepción de los contenidos. En efecto, contamos con tres tipos de contenidos, que se dan simultáneamente e interrelacionadamente durante el proceso de aprendizaje, que son:
Contenidos conceptuales (saber)
Estos contenidos se refieren a tres categorías bien definidas:
1. Hechos: Son eventos que acontecieron en el devenir de la historia, como ejemplo podemos citar: la copa de la UEFA ganada por el Sevilla FC en 2007, la rebelión de Tupac Amaru II, el derribamiento del muro de Berlín, etc.
2. Datos: Son informaciones concisas, precisas, sin ambages. Ejm: el nombre del primer astronauta que pisó la luna, el nombre del presidente actual de Uruguay, las fechas de ciertos eventos, etc.
3. Conceptos: Son las nociones o ideas que tenemos de algún acontecimiento que es cualquier evento que sucede o puede provocarse, y de un objeto que es cualquier cosa que existe y que se puede observar. Desde una perspectiva más general, los contenidos conceptuales, atendiendo a su nivel de realidad-abstracción pueden diferenciarse en FACTUALES y propiamente conceptuales.
Contenidos procedimentales (saber hacer)
Se consideran dentro de los contenidos procedimentales a las acciones, modos de actuar y de afrontar, plantear y resolver problemas. Estos contenidos, hacen referencia a los saberes “SABER COMO HACER” y “SABER HACER”. Ejemplo: recopilación y sistematización de datos; uso adecuado de instrumentos de laboratorio; formas de ejecutar ejercicios de educación física, etc.
Un contenido procedimental incluye reglas, las técnicas, la metodología, las destrezas o habilidades, las estrategias, los procedimientos; pues es un conjunto de acciones ordenadas secuencialmente y encaminadas al logro de un objetivo y/o competencia. Conviene pues clasificar los contenidos procedimentales en función de tres ejes:
Eje Motriz Cognitivo: Clasifica los contenidos procedimentales en función de las acciones a realizarse, según sean más o menos motrices o cognitivos.
Eje De Pocas Acciones-Muchas Acciones: Está determinado por el número de acciones que conforman el contenido procedimental.
Eje Algorítmico-Heurístico: Considera el grado de predeterminación de orden de las secuencias. Aquí se aproximan al extremo algorítmico los contenidos cuyo orden de las acciones siempre siguen un mismo patrón, es decir, siempre es el mismo. En el extremo opuesto, el Heurístico, están aquellos contenidos procedimentales cuyas acciones y su secuencia dependen de la situación en que se aplican.
Contenidos actitudinales (ser)
Estos contenidos hacen referencia a valores que forman parte de los componentes cognitivos (como creencias, supersticiones, conocimientos); de los contenidos afectivos (sentimiento, amor, lealtad, solidaridad, etc.) y componentes de comportamiento que se pueden observar en su interrelación con sus pares. Son importantes porque guían el aprendizaje de los otros contenidos y posibilitan la incorporación de los valores en el estudiante, con lo que arribaremos, finalmente, a su formación integral. Por contenidos actitudinales entendemos una serie de contenidos que podemos clasificarlos en valores, actitudes y normas.
Valores: Son principios o conceptos éticos que nos permiten inferir un juicio sobre las conductas y su sentido. Son valores por ejemplo: la solidaridad, la libertad, la responsabilidad, la veracidad, etc.
Actitudes: Son las tendencias a predisposiciones relativamente estables de las personas para actuar de cierta manera. Son las formas como una persona manifiesta su conducta en concordancia con los valores determinados.
Ejemplos: cooperar con el grupo, ayudar a los necesitados, preservar el medio ambiente, etc.
Normas: Son patrones o reglas de comportamiento socialmente aceptadas por convención. Indican lo que se puede hacer y lo que no se puede hacer.
El propósito. Plasmar una concepción educativa, la misma que constituye el marco teleológico de su operatividad. Por ello, para hablar del currículo hay que partir de qué entendemos por educación; precisar cuáles son sus condiciones sociales, culturales, económicas, etc. Su real función es hacer posible que los educandos desenvuelvan las capacidades que como personas tienen, se relacionen adecuadamente con el medio social e incorporen la cultura de su época y de su pueblo.
Características del currículo educativo
El currículo legal, como norma que regula cada una de los niveles, etapas, ciclos y grados del sistema educativo, ha de cumplir cinco características principales:
Abierto: El currículo tiene una parte común al territorio nacional (65%-55%: Enseñanzas comunes o mínimas)y otra completada por cada una de las Comunidades Autónomas con competencias en educación (hasta completar el 100%).
Flexible: Se puede adaptar a la realidad del entorno del Centro educativo y de los alumnos a los que va dirigido.
Inclusivo: Existe una parte de formación común para todos los alumnos a nivel nacional, que cursen estas enseñanzas.
Atiende a la diversidad: Permite incluir las diferencias o señas de identidad de cada Comunidad Autónoma.
Profesor Reflexivo: Un currículo con las características anteriores, debe dar como resultado la figura de un profesor reflexivo, guía y orientador.
Ubicación del currículo
El ser humano se desarrolla y desenvuelve en una determinada estructura económico-social, constituida por componentes o elementos interdependientes o interactuantes que funcionan de una manera integrada para lograr propósitos.
Dentro de la estructura social todos estamos vinculados de una u otra manera al proceso educativo, se aprende en la vida, es decir, todos somos educando o educadores, (educación social informal) siendo sus principales agentes la familia, los medios de comunicación masiva, los centros de trabajo, etc. Se aprende también en la escuela, esta es la educación organizada y dirigida de manera sistemática por el Estado o sectores o privados a lo que se conoce como Sistema Educativo Escolar (educación escolar-formal) cuyos agentes son la escuela y el maestro.
EDUCACIÓN ACTUAL
En el Perú existe una marcada correlación entre ser campesino, hablar quechua, aymará o algún otro idioma originario y estar entre los más pobres del país y tener el más gran déficit educativo. La correlación ente la discriminación étnica y la discriminación educativa es muy elevada. Los países de América Latina donde hay mayores barreras étnicas y raciales son aquellos (incluyendo al Perú) donde las mayorías rurales están más marginadas de os programas educativos del Estado.
En los departamentos donde más se habla quechua está la mayor cantidad de personas de 5 años o más analfabetas o que no tienen ningún nivel educativo, Esto se cumple inclusive para Lima.
Cajamarca es un caso especial, pues es un departamento donde el quechua virtualmente ha desaparecido (sus habitantes probablemente sean migrantes), pero donde la cantidad de personas sin instrucción es elevada. La razón es que allí existe una importante cantidad de indígenas castellanizados. Esto es un importante indicador que el problema educativo no es decisivamente del idioma que se habla sino de la condición socioeconómica de la población. Aunque se hable castellano, como sucede en las comunidades de Cajamarca, si uno es indígena tiene escasas posibilidades educativas y, como se ha visto, la educación a la que tendrá acceso será de muy mala calidad.
Un elemento importante a tener en cuenta es que el castellano que hablan los indígenas de las zonas más pobres de Cajamarca (Cajabamba) es tan pobre lexicológicamente como lo es el quechua de las zonas más deprimidas del sur andino. El problema no es, pues, decisivamente lingüístico sino de pobreza socioeconómica. El léxico de las personas será rico o pobre de acuerdo a la cantidad de experiencias a las que estas tiene acceso y depende de su nivel socioeconómico. No existen "idiomas ricos" e "idiomas pobres", sino idiomas hablados por gente de sociedades ricas y de sociedades pobres. La gente pobre que habla castellano lo habla tan pobremente como hablan los quechuas hablantes pobres.
Un último elemento que merece resaltarse, por sorprendente que parezca, Lima es uno de los departamentos donde mayor cantidad de quechua hablantes hay en el país: 547. 397: solo la supera, por un escaso margen, el Cusco. Esto es un directo resultado de la migración serrana. Sin embargo, a pesar de que más de medio millón de quechua hablantes viven en Lima, en las calles no se oye hablar quechua, ni otros idiomas originarios. Los quechuas hablantes en Lima esconden su lengua materna debido a la amenaza de ser discriminados como indios. La exclusión social también se expresa en enseñarle a la gente a avergonzarse de ser quien es.
Cabe mencionar que el miércoles 13 de abril, el Ministro de Educación presentó los resultados de la ECE - 2010 (Evaluación Censal de Estudiantes), el mismo que refleja los aún magros resultados en los aprendizajes de nuestros estudiantes, dicha presentación muestra en cuadros comparativos los resultados de las evaluaciones censales de los años 2009 y 2010.
Para tener mayor referencia en la interpretación de los gráficos y datos debemos tener en cuenta lo siguiente:
Si bien los resultados comparativos son alentadores, la diferencia demuestra un avance en el nivel de logro a nivel nacional tanto en comprensión lectora (5,6%), como en matemática (0,3%); la gran mayoría de nuestros estudiantes aún no logran los aprendizajes que se requieren, el 71,3% no lo hacen en comprensión lectora y el 86,2% no lo logra en matemática. Si comparamos los avances entre el periodo 2008-2009 y 2009-2010 notamos que el actual grado de avance es mucho más lento que el periodo anterior.
Los cuadros nos demuestran que de cada 100 estudiantes que asisten regularmente a clases en nuestro país, 24 de ellos tuvieron un aprendizaje cero en comprensión lectora (4 más que el año pasado), lo más dramático es que en matemática 53 estudiantes o sea la mayoría no aprendió nada (41 más que el año pasado); es decir estos estudiantes es como si no hubieran asistido a clases durante todo el año, lo más trágico es que ni siquiera nos hemos estancado en este nivel sino es que hemos retrocedido.
Se entiende también que los procesos pedagógicos que desarrollan los docentes están casi siempre orientados al trabajo homogéneo y de término bajo o sea se trabaja para el nivel 1, que por cierto no es un nivel en el que el estudiante haya logrado los aprendizajes suficientes o que esté “más o menos”, simplemente no los ha logrado.
Esta situación hace reflexionar sobre los factores más importantes que intervienen en los resultados negativos y tratando en lo posible de ser positivos podemos analizar el avance en el nivel de logro del 2009 al 2010, aquí el gobierno sigue aplicando un programa propuesto para todos los sectores, conocido como Presupuesto por Resultados (PpR), en educación este se convierte en el Programa Estratégico de Logros de Aprendizaje (PELA) al concluir el III ciclo (inicial y 1°-2° primaria), cuyo énfasis está dada en la estrategia de Acompañamiento Pedagógico, acompañar a los docentes para mejorar sus prácticas con el objetivo de elevar el nivel de logros de aprendizaje en los estudiantes.
En Perú existe un creciente consenso de que el sistema de educación es el principal causante de nuestros problemas y fracasos personales, familiares, comunitarios, laborales, empresariales, gubernamentales, etc.; a tal punto que es cada vez más frecuente oír la expresión "Esto ya no da para más". A pesar de estas claras evidencias los gobiernos y las instituciones educativas insisten en hacer cambios muy superficiales en los programas de estudios, para dar la falsa apariencia de que están mejorando la educación. Ambos aún no se dieron cuenta de que nuestro sistema educativo requiere de una cirugía urgente y profunda en los contenidos curriculares, en los métodos pedagógicos y en los muy generosos/complacientes calendarios escolares. El tiempo que los educadores han dedicado a formular excusas para justificar por qué estamos tan mal en materia educativa deberá ser dedicado a enseñar mucho más y mejor.
Nuestro sistema de educación aún no está cumpliendo su principal función que consiste en desarrollar las potencialidades latentes de los educandos para que ellos sean menos vulnerables a estas desgracias y más autodependientes (o independientes) en la solución de sus problemas cotidianos. El desarrollar dichas potencialidades es una tarea que la educación escolarizada sencillamente no tiene a quien delegarla y consecuentemente debe asumirla. Entre otras, por la elemental razón de que la gran mayoría de los padres y madres de familia, aunque quisieran, desafortunadamente, no están de condiciones de enseñar a los hijos aquello que a esos mismos padres nadie, jamás les enseñó. Es por esta razón de fondo que el sistema escolar, quien además de enseñarles con mayor eficiencia las materias del currículo convencional, debe asumir dos nuevas atribuciones: educarlos en actitudes, comportamientos, principios y valores que los padres no proporcionaron a sus hijos y adicionalmente des-enseñarles/corregir todo lo equivocado e inadecuado que, desde la más temprana edad, los niños han aprendido de sus padres, de sus vecinos y a través de los perniciosos y destructivos programas y mensajes publicitarios de la televisión.
Así mismo la actitud de los líderes sindicales de los profesores, quienes desde hace muchos años han estado confundiendo a las autoridades, los medios de comunicación y la opinión pública, al presentar ruidosas reivindicaciones de sus intereses corporativos (decisiones políticas más generosas en términos de salarios, jornadas de trabajo, estabilidad laboral, tolerancia con el ausentismo de los docentes, etc.). Presentan tales reivindicaciones de interés gremial, como si estos fuesen los requisitos imprescindibles para que los docentes puedan corregir sus ineficiencias y mejorar la calidad de la educación. Con tal procedimiento, durante décadas y más décadas se mantienen en una muy cómoda postura de condicionar el mejoramiento de la educación a que los gobiernos satisfagan sus reivindicaciones gremiales. En vez de evitar/corregir/eliminar, ellos mismos, algunas de sus propias debilidades e ineficiencias, porque en realidad son estas las más importantes causantes de la baja calidad educativa
Los docentes, muy especialmente de las facultades de educación pedagogía / Institutos Pedagógicos deben ser permanentemente supervisados y evaluados en su desempeño, in situs, es decir dentro de las aulas. Los profesores evaluados deberán ser informados sobre sus debilidades y recibir orientaciones para corregirlas o eliminarlas, también in situ.
Todas las escuelas deben tener un currículo con contenidos mínimos, con objetivos de aprendizaje claros y precisos, con exigencias rígidas para su cumplimiento y los correspondientes libros de apoyo didáctico elaborados por educadores pragmáticos que sepan distinguir lo que es esencial y lo que es secundario, para que cada profesor sepa qué y cómo deberá enseñar, y no a seguir haciendo lo que le indique su criterio personal.
La evidente inadecuación de los contenidos curriculares a las reales necesidades de vida y de trabajo de los educandos. Los currículos de las facultades de educación e Institutos están recargados de contenidos irrelevantes los que deberán ser extirpados y reemplazados por otros que sean de real necesidad e importancia para desarrollar las potencialidades latentes de los educandos.
Se debe Crear mecanismos y/o estímulos / premios, monetarios o de reconocimientos públicos, para estimular a todos los profesores de cada rincón del país a que actúen como protagonistas / sujetos del mejoramiento de la educación. Hacerlos agentes / sujetos de las innovaciones, que se sientan como tales y que sean premiados por hacerlo. Algo que contribuya a reemplazar la "victimización", la omisión y las protestas de los profesores, no apenas por propuestas, sino que por su protagonismo en la adopción de medidas concretas dentro del aula y de sus propias escuelas. Actualmente los esfuerzos y logros personales de los mejores profesores no son reconocidos ni premiados; da lo mismo ser óptimo que ser pésimo como profesor. En vez de premiar a personajes que poco o nada hacen en la educción, deberíamos premiar y reconocer a los verdaderos ídolos del mundo moderno, los buenos y abnegados profesores que existen en todo El País.
A más largo plazo buscar mecanismos y estímulos para valorar la profesión de los profesores atrayendo a la carrera docente los mejores egresados de la educación secundaria y establecer criterios muy rigurosos para seleccionar los pre-seleccionados (con énfasis en el dominio del idioma, matemáticas, comunicación fluida, deseo y interés para seguir estudiando y perfeccionándose, voluntad de ser docente, etc.). En Corea del Sur solo pueden candidatearse a las escuelas formadoras de maestros el 5% de los mejores alumnos de la secundaria, en Finlandia 10% y en Singapur el 30%. En América Latina ocurre exactamente lo contrario pues ingresan a las carreras docentes los que obtuvieron los últimos lugares en la secundaria.
Para aprender más e mejor es necesario enseñar más e mejor
Estamos esperando el cambio en el currículo, Educación, y más aun en las actitudes con la práctica de valores de todos los entes para el cambio de la sociedad en todos los estamentos, y eso solo se dará cuando todos tomemos consciencia de lo que queremos para todos y no solo el bienestar personal.
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